¿Para qué movernos?
- Liz Berra

- 22 ago 2021
- 2 min de lectura
Actualizado: 23 ago 2021
Esta es una pregunta básica al iniciar cualquier intensión de un cambio en la vida: ¿para qué moverme o para qué cambiar?
Existen muchos tipos de movimientos que nos llevan a cambios: cambios de alimentación, cambios de rutinas, cambios de dietas, cambios de trabajo, cambios de imagen ... cambios de hábitos.
Hoy quiero hablar del movimiento físico, ese que nos puede llevar a todos los cambios anteriores, ese que es un movimiento que nos impulsa cambiar todo los demás poco a poco
Beneficios del ejercicio.
Hemos escuchado que el ejercicio tiene múltiples beneficios, pero ¿sabemos cuáles son?
En esta época de encierro hay uno primordial: la paz mental.
Es real, el ejercicio combate la depresión y la ansiedad.
Durante el ejercicio, su cuerpo libera sustancias químicas que pueden mejorar el estado de ánimo y hacerte sentir más relajado. Esto puede ayudarte a lidiar con el estrés y reducir su riesgo de depresión.

En términos prácticos: nos distrae, nos motiva, nos da algo en qué pensar (objetivos, metas, sueño, ¡conteos!) todo esto distrae nuestra mente de pensamientos catastróficos recurrentes, nos ayuda a lidiar con todas esas cosa que nos preocupan y nos atormentan, dejándolas de lado al menos por un momento.
¿Cuánto ejercicio debo hacer?
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) Los niños y adolescentes de 5 a 17 años deberían dedicar al menos un promedio de 60 minutos al día a actividades físicas moderadas a intensas, principalmente aeróbicas, a lo largo de la semana.
Los adultos de 18 a 64 años deberían realizar actividades físicas aeróbicas moderadas durante al menos 150 a 300 minutos semanalmente.

¿Qué es lo ideal para empezar?
30 minutos por día, al menos 3 veces a la semana, para poder ir "calentando", intentando, probando y dando forma a un nuevo hábito.
Mañana es lunes, todas las intensiones comienzan e lunes: ¿y si mañana empiezas?

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