Los cambios
- Liz Berra

- 12 abr 2022
- 2 min de lectura
La vida no es estática, la vida está hecha de cambios, de cambios constantes, algunos sutiles y otros vertiginosos; si nada permanece sin movimiento, ¿por qué nosotros sí?
¿Por qué nos resistimos al cambio? ¿Por qué queremos establecernos en eso que creemos que es lo mejor y no queremos movernos de ahí?
Porque tenemos miedo a lo desconocido, a la incertidumbre, al riesgo.
Porque no queremos salir de lo que hoy nos causa seguridad y nos hace sentir bien, porque no queremos arriesgarnos y porque siempre es más fácil estar en donde hoy se conoce como "safety place".

Los cambios claro que conllevan riesgos, claro que nos retan, claro que nos mueven y nos sacan de nuestra zona segura.
Pero esos retos y riesgos no nos llevan sólo a enfrentarnos a algo desconocido, nos llevan a retarnos a nosotros mismos a crear una mejor versión de quien hasta ahora creemos que somos.
Nos llevan a encontrar un nuevo objetivo, un nuevo camino y luz que no sabíamos que existía ni que estábamos habilitados para alcanzar.
Cambiar es la única constante en la vida, hoy no somos los mismos que éramos cuando niños, no somos los mismos adolecentes, no somos los mismos de antes de la pandemia, no somos los mismos de hace un año, vaya, ¡no somos los mismos de ayer!
Cuando decidimos cambiar de hábitos lo que hacemos con estos cambios es hacerlos y reconocerlos de forma consiente.
Cambiar de hábitos no es sólo hacer el ejercicio de moda todos los días, ni comer alimentos orgánicos ni el super food en boga.
Es elevar la conciencia, es querer ser mejor y es crear día a día, de manera consiente una mejor versión de nosotros mismos.



Comentarios